miércoles, 10 de noviembre de 2010

El infierno esta de fiesta

Murió Massera. Desapareció de este mundo una de las máquinas de matar mas sombrías de la historia Argentina. Su deseso no genera alegría, no exalta multitudes, no provoca angustía. Quizás, si genere alivio el saber que un loco más se fue, que al final como dijo feinmann estemos empezando a ganar los buenos.
Lo que asombra por estos días es que existan medios de comunicación, como el diario La Nueva Provincia que analizan, incoherentemente la vida de Massera sosteniendo que "demostró un espíritu abierto a la reconciliación y ajeno a todo sectarismo, que lo honra". Sin ser suficiente agregan que su muerte despertó "la ira de quienes no saben perdonar y el odio de los que no pueden olvidar" simplemente increible, en realidad en este país con tanto gorilaje dando vuelta, increiblemente cierto.
A veces pienso que este tipo de estupideces se cranean en una mesa de redacción y me atrapa un escalofrío, imaginen lo que esta notimierda puede generar en alguien que ha luchado contra la muerte y la injusticia como Estela de Carlotto. En todo caso, la boludes publicada por La Nueva Provincia, demuestra que por estos días lo único que le queda a la oposición es elevar el nivel de agresión, lo único a lo que pueden acudir es el discurso incoherente, que tan bien desarrollan.
Volviendo a Massera, la verdad me entristeció su muerte. Me entristeció que se escapara sin que lo juzgara la justicia, se ve que estaba apurado y se la veía venir, ademas cuentan que Pinochet lo extrañaba. Si me angustió ver a familiares de desaparecidos salpicados por la bronca y la amargura. Como no entender esos sentimientos tras la enorme equivocación del diario Bahiense. La nueva provincia confunde ira con dolor, y en cuanto al perdón señores, es algo que se gana, que se genera, empezando por pedir disculpas, que dificilmente tapen la muerte de 30.000 argentinos. En cuanto al odio de no poder olvidar, a mi la frase me permite imaginar todo lo contrario. Hay que sentir mucho, mucho amor para no olvidar después de tantos años de injustica e impunidad, amor de madre, amor de abuela.
En fín murió massera. No vi llorar, nisiquiera a aquellos torpes que piden la vuelta de los milicos. Si me desperté en medio de la madrugada, alborotado por tanto ruido. Salí al balcón y después de mirar un rato largo la noche, ví que en un rincóncito rojo del cielo, había música y joda. Murió Massera pensé, el infierno esta de fiesta

Mauro Sturman

1 comentario:

federico dijo...

Tenías que tener este espacio de expresion hermano, la verdada que me hiciste emocionar. FELICITACIONES y vamos por más.- Abrazo del Chupete.-