Según la Real Academia Española, viajar es la acción de trasladarnos de un lugar a otro por mar, aire o tierra. Lo cierto es que, si bien las palabras tienen peso y consistencia propia, viajar es mucho más que eso. No solo es aprender a ver, a caminar, a ser paciente, a entender otras culturas, a probar otras comidas. También es iluminarse con otros paisajes, y otras personas, y otras músicas, y otras historias. Puedo decir que mi amor a la aventura es la mejor virtud que tengo. Y lo digo, porque después de andar por valles, montañas, arroyos, volcanes, cielos y suelos de distinto color, me siento distinto. Que no se entienda mal, no me creo mejor que ayer, incluso he llegado a pensar por ciertas circunstancias desarrolladas en mi inconsciente, que retrocedí algunos casilleros en esa búsqueda por ser felices que todos (cada uno a su manera) compartimos. Pero digamos, retroceder no debería preocuparnos más de lo de debido, siempre y cuando no volvamos a avanzar por el lado equivocado.
Antes de partir, un amigo me dijo, te vas a la verdadera escuela. Y yo, que a veces suelo ser bastante pelotudo ante esas frases, me reí. Claro, la casi culminación de mi carrera me hacían creer importante, y que poco lo era. Y en realidad, que poco lo soy. En Bolivia entendí la banalidad cotidiana de mis acciones. Pasé toda mi vida amargándome por motivos mucho menos importantes que los que impulsan a todos los bolivianos a seguir trabajando arduamente luego de años y años de explotación y saqueo. Y en nuestro hermoso norte argentino, descubrí que un pueblo olvidado en la cima de un cerro, puede ser un sitio mucho más maravilloso que cualquier capital del mundo. Y ni hablar de Cuzco. Allí no hay lugar para Romanos, Griegos, Napoleones o Revoluciones. Debe ser el único lugar del mundo donde lo que importa es américa y el inmenso imperio que nos fue escondido en escuelas y secundarias durante tanto tiempo. Por lo tanto, viajar, no es solo ir a sacar fotos. O al menos eso pienso yo.
Así como no siempre los mejores músicos son los que están en los estadios, ni los más virtuosos actores los que están en un teatro, la mejor comida tampoco suele estar en los restaurants de lujo y nombre extraño. Así lo comprobé comiendo en los mercados por sumas que en cualquier ciudad más o menos poblada de Argentina causaría una ola de prejuicios sobre la materia prima y la higiene utilizada. Y la gente,la gente es otro tema. Yo no se que pasa, si se trata de una conspiración por parte de ellos u algo genético, pero la gente más extraña y maravillosa anda viajando por ahí, o vive en algún lugar perdido para que no la encuentren. Así me paso con Hugo, un tipo de mirada y sonrisa alegre. Músico y Bailarín de oficio. Un tipo que tiene el corazón para renunciar a cualquier lujo que no sea el de comer y vivir lejos de la contaminación posmoderna en la que nosotros estamos inmersos, juega en otras ligas.
Un día, hace algunos días me volví. Con miles de historias para contar, con otros tantos paisajes para soñar en mis sueños, con proyectos para compartir y tiempo para invertir en los que quiero. Y ahí fue cuando por esas extrañas circunstancias que tiene el tiempo, el espacio y cada una de nuestras historias, la vida me cacheteó. Y me sacó un poco de amor, un par de sonrisas, algunas canciones compartidas y me privó de besos y abrazos. Y yo, ante a la adversidad, culpé al tiempo, al espacio, a mi historia, a la vida. Pasaron algunas noches y dejé de culpar a los demás por mis errores. Me di cuenta que no era tan buena persona como creía, ni tan buen hijo como suponía. Ni siquiera era el estudiante que yo pensaba ser, tampoco era un gran amigo, ni el novio que ella me pedía que fuera. Y con todo eso en mis espaldas, creí que debía irme. Cualquiera, pensé, debería irse bien lejos para que no lo encuentre nadie, o ahorcarse, o pegarse un tiro para ahorrar el sufrimiento. Y entonces caí en la respuesta que nunca quise ver y me cambió la vida...
"Si a los 24 años yo fuera la clase de persona que quiero ser, el hijo que nunca provoque sufrimiento a mis viejos, o el estudiante que nada hace mal, o el mejor de los amigos, o incluso si fuera todo lo que ella me pedía que fuera, mi vida no tendría sentido, pues no tendría nada para mejorar. Retrocedí viajando, que es la mejor manera de retroceder. Ahora se para donde ir"
Opiniones, sensaciones, recuerdos, experiencias, risas y lágrimas...textos con sabor a viajes por sudamérica y el mundo...
miércoles, 7 de marzo de 2012
jueves, 29 de septiembre de 2011
El perseguidor: Noticias de mierda
El perseguidor: Noticias de mierda: En la repartija diaria de noticias,que no son aquellas que la tele escupe diariamente guiadas por las leyes del mercado comunicativo, sino q...
Noticias de mierda
En la repartija diaria de noticias,que no son aquellas que la tele escupe diariamente guiadas por las leyes del mercado comunicativo, sino que hablo de las novedades que llegan sin filtro, sin frases hechas, sin intereses perversos, solemos desayunarnos con noticias de mierda, y lo digo así, casi sin tapujos, porque no existe otra manera de llamarlas. Quizás, ande sugestionado por tanto dolor e injusticia alrededor del mundo, pero suelo sentir que las verdaderas desgracias le suceden a la buena gente y siempre pasan de largo por el andén de los garcas.
Hoy, mientras pispeaba por la ventana las nubes y el cielo (un tanto por curiosidad y otro tanto para ver si el sevicio metereológico se había equivocado por tercer día consecutivo) sonó el teléfono. Y ahí, estaba lo que contaba anteriormente. La situación se repite circularmente sin que nunca la llegue a entender. Porque a decir verdad, el escenario es siempre el mismo. El protagonista es alguién noble, que la pelea en el barro para salir adelante y que, como dicen por ahí, "no se mete con nadie". Pero esta vez, osea hoy, la injusticia fue demasiado grande. La mamá de un amigo (por no decir hermano) perdió a su bebé. La voz triste, vacía de tanto dolor, me entristeció a tal punto, que me encontré ante la imposibilidad de decir algo más que lo siento tanto y algún balbuceo más. Me quedé un rato en silencio pensando, reflexionando, ahogado todavía por la noticia. A veces pienso que solo cuando nos enteramos que algo grave que le pasó a alguien cercano, tomamos verdadera dimensión de lo que es realmente esencial. Lo triste, es que el resto del tiempo, (que lamentablemente es el que ocupa veintitres de las veinticuatro horas diarias) estamos inmersos en lo que a mi me gusta llamar letargo cotidiano.
La vida tiene la estúpida capacidad de pegarle duro a gente que no se lo merece. Supongo que la balanza justiciera de la que tanto hablan algunos, anda descompuesta, o Quizás, el tiempo ponga las cosas en su lugar a su debido momento. A veces pienso que la gente de traje y ojos turbios no recibe de las malas porque no tienen la capacidad de sentir, entonces el dolor no sería un castigo, vaya uno a saber.
Lo que jode es que perdimos otra vez. La familia, ni hablemos, no existe algo ni siquiera para acercarse al sentimiento que produce tal vacío. Y yo, yo siento que también perdí. Cuando sufre la gente que te rodea una parte de vos se va con ellos para intentar apaciguar el hueco que genera una pérdida. En realidad, diría que perdimos todos,porque aunque quien lea esto no sepa de quien hablo, creanme, perdimos todos. Esa personita que se nos fue, iba a hacer de este lugar un mundo mejor, lo digo porque lo vi siempre en la mirada de su familia. No me acostumbro a las noticias de mierda, tanto dolor dando vuelta hace mal.
Hoy, mientras pispeaba por la ventana las nubes y el cielo (un tanto por curiosidad y otro tanto para ver si el sevicio metereológico se había equivocado por tercer día consecutivo) sonó el teléfono. Y ahí, estaba lo que contaba anteriormente. La situación se repite circularmente sin que nunca la llegue a entender. Porque a decir verdad, el escenario es siempre el mismo. El protagonista es alguién noble, que la pelea en el barro para salir adelante y que, como dicen por ahí, "no se mete con nadie". Pero esta vez, osea hoy, la injusticia fue demasiado grande. La mamá de un amigo (por no decir hermano) perdió a su bebé. La voz triste, vacía de tanto dolor, me entristeció a tal punto, que me encontré ante la imposibilidad de decir algo más que lo siento tanto y algún balbuceo más. Me quedé un rato en silencio pensando, reflexionando, ahogado todavía por la noticia. A veces pienso que solo cuando nos enteramos que algo grave que le pasó a alguien cercano, tomamos verdadera dimensión de lo que es realmente esencial. Lo triste, es que el resto del tiempo, (que lamentablemente es el que ocupa veintitres de las veinticuatro horas diarias) estamos inmersos en lo que a mi me gusta llamar letargo cotidiano.
La vida tiene la estúpida capacidad de pegarle duro a gente que no se lo merece. Supongo que la balanza justiciera de la que tanto hablan algunos, anda descompuesta, o Quizás, el tiempo ponga las cosas en su lugar a su debido momento. A veces pienso que la gente de traje y ojos turbios no recibe de las malas porque no tienen la capacidad de sentir, entonces el dolor no sería un castigo, vaya uno a saber.
Lo que jode es que perdimos otra vez. La familia, ni hablemos, no existe algo ni siquiera para acercarse al sentimiento que produce tal vacío. Y yo, yo siento que también perdí. Cuando sufre la gente que te rodea una parte de vos se va con ellos para intentar apaciguar el hueco que genera una pérdida. En realidad, diría que perdimos todos,porque aunque quien lea esto no sepa de quien hablo, creanme, perdimos todos. Esa personita que se nos fue, iba a hacer de este lugar un mundo mejor, lo digo porque lo vi siempre en la mirada de su familia. No me acostumbro a las noticias de mierda, tanto dolor dando vuelta hace mal.
sábado, 10 de septiembre de 2011
¿Qué estás viendo? todo...
"La renta, el sueldo, el trabajo en la oficina,lo cambié por las estrellas y por huertos de harina. Me escapé de la rutina para pilotear mi viaje porque el cubo en el que vivía, se convirtió en paisaje. Yo era un objeto esperando a ser ceniza Un día decidí hacerle caso a la brisa"
Calle 13
Pasé 7 meses escuchando esta canción. La ponía una y otra vez, y cuando no lo hacía me topaba con ella en algún lado. Y en algún punto fue la banda de René la que me empujó a dejar algunas cosas atrás y darle rienda suelta a este, el primer gran viaje de mi vida. Yo estaba cansado, harto de todo. Unos meses me separaban del final de mi cursado, y sin embargo, no soportaba un día más de facultad. Estaba trabajando, incluso en algo relacionado a lo que me apasionaba, pero tampoco eso me llenaba. No me faltaba nada y a la vez, me faltaba todo. Me di cuenta que había leído mucho a lo largo de mi vida, y al mismo tiempo, lloré porque no había visto nada con mis propios ojos. Y ahí estaba yo, aburrido, esperando que por esas cosas que tiene la vida...algo cambiara la mía aunque sea un poco. Pero no pasaba nada.
Una mañana creo, el viento se despertó distinto, como con ganas de traerme buenas noticias.Lo extraño fue que llegaron desde un lugar que yo había olvidado casi consciente o inconscientemente, la verdad es que ya lo olvidé. Un hombre al que había querido olvidar durante tantos años estaba del otro lado del teléfono. Era mi hermano, el mismo que se fue cuando yo tenía algo así como 14 años y sabía nada o casi nada sobre la vida. Era una invitación, con todo lo que eso significaba para mí viniendo desde su persona. Era irme a otro continente, a otro país y a otra ciudad. La excusa, su casamiento. Ese pibe que durante tantos años había estado ausente de mi vida, había aparecido para cambiarla rotundamente. Y yo, que de rencores si había aprendido durante tanto tiempo me di cuenta que lo amaba, que necesitaba estar ahí por él y por mí.
Así llegué a Israel hace más de un mes. Y de un día para otro aprendí a ver. Y de un día para otro supe perdonar. y después me enseñaron a conocer a otra gente, a probar otras comidas, a caminar por otros paisajes, a escuchar y a bailar música que creí no era la mía hasta que me reconocí como un ciudadano del mundo. Y al fin volví a amar apasionadamente, y extrañé como nunca a quien sin darme cuenta habia sido siempre la mujer de mi vida. Un día me levanté y fui más tolerante e incluso descubrí que era mejor escuchar que hablar siempre uno mismo, hasta se aprende más. Y así de poco me descubrí de nuevo. Supe quien era y lo que quería hacer con ello. Me emocioné como nunca y hasta me sorprendí al ver que la mayoría del mundo solo quiere paz, aunque todavía no se haya dado cuenta de ello.
Un día entendí que acá no vuelan colectivos todo el tiempo. Era mentira que árabes y judíos no pueden convivir, porque de hecho lo hacen en las mismas ciudades. Me alegré cuando miré de verdad (que es equivalente a decir que no lo hice a través de los medios) y ví que la guerra que existe acá es un conflicto religioso e inentendible que nada tiene que ver con la población de medio oriente. Decían que la mejor forma de conocer es viajar y seguramente ésta sea la más grande verdad que nunca haya escuchado.
Ya no falta mucho para volver a Argentina, algo así como una semana, quizás menos, quizás más. Dicen que por allá todavía intentan voltear a Cristina, como si eso fuera posible. Pasarán algunos meses y agarraré la mochila para irme a Sudamérica, para intentar seguir viendo por mi mismo...para no quedarme quieto nunca, para reiventarme siempre, para no caer en la trampa de un sistema que pretender hacernos creer que no se puede alcanzar nada...cuando ESA es la mentira más grande que escuché....
Calle 13
Pasé 7 meses escuchando esta canción. La ponía una y otra vez, y cuando no lo hacía me topaba con ella en algún lado. Y en algún punto fue la banda de René la que me empujó a dejar algunas cosas atrás y darle rienda suelta a este, el primer gran viaje de mi vida. Yo estaba cansado, harto de todo. Unos meses me separaban del final de mi cursado, y sin embargo, no soportaba un día más de facultad. Estaba trabajando, incluso en algo relacionado a lo que me apasionaba, pero tampoco eso me llenaba. No me faltaba nada y a la vez, me faltaba todo. Me di cuenta que había leído mucho a lo largo de mi vida, y al mismo tiempo, lloré porque no había visto nada con mis propios ojos. Y ahí estaba yo, aburrido, esperando que por esas cosas que tiene la vida...algo cambiara la mía aunque sea un poco. Pero no pasaba nada.
Una mañana creo, el viento se despertó distinto, como con ganas de traerme buenas noticias.Lo extraño fue que llegaron desde un lugar que yo había olvidado casi consciente o inconscientemente, la verdad es que ya lo olvidé. Un hombre al que había querido olvidar durante tantos años estaba del otro lado del teléfono. Era mi hermano, el mismo que se fue cuando yo tenía algo así como 14 años y sabía nada o casi nada sobre la vida. Era una invitación, con todo lo que eso significaba para mí viniendo desde su persona. Era irme a otro continente, a otro país y a otra ciudad. La excusa, su casamiento. Ese pibe que durante tantos años había estado ausente de mi vida, había aparecido para cambiarla rotundamente. Y yo, que de rencores si había aprendido durante tanto tiempo me di cuenta que lo amaba, que necesitaba estar ahí por él y por mí.
Así llegué a Israel hace más de un mes. Y de un día para otro aprendí a ver. Y de un día para otro supe perdonar. y después me enseñaron a conocer a otra gente, a probar otras comidas, a caminar por otros paisajes, a escuchar y a bailar música que creí no era la mía hasta que me reconocí como un ciudadano del mundo. Y al fin volví a amar apasionadamente, y extrañé como nunca a quien sin darme cuenta habia sido siempre la mujer de mi vida. Un día me levanté y fui más tolerante e incluso descubrí que era mejor escuchar que hablar siempre uno mismo, hasta se aprende más. Y así de poco me descubrí de nuevo. Supe quien era y lo que quería hacer con ello. Me emocioné como nunca y hasta me sorprendí al ver que la mayoría del mundo solo quiere paz, aunque todavía no se haya dado cuenta de ello.
Un día entendí que acá no vuelan colectivos todo el tiempo. Era mentira que árabes y judíos no pueden convivir, porque de hecho lo hacen en las mismas ciudades. Me alegré cuando miré de verdad (que es equivalente a decir que no lo hice a través de los medios) y ví que la guerra que existe acá es un conflicto religioso e inentendible que nada tiene que ver con la población de medio oriente. Decían que la mejor forma de conocer es viajar y seguramente ésta sea la más grande verdad que nunca haya escuchado.
Ya no falta mucho para volver a Argentina, algo así como una semana, quizás menos, quizás más. Dicen que por allá todavía intentan voltear a Cristina, como si eso fuera posible. Pasarán algunos meses y agarraré la mochila para irme a Sudamérica, para intentar seguir viendo por mi mismo...para no quedarme quieto nunca, para reiventarme siempre, para no caer en la trampa de un sistema que pretender hacernos creer que no se puede alcanzar nada...cuando ESA es la mentira más grande que escuché....
miércoles, 2 de febrero de 2011
Si la tierra tiembla...
El mundo a comenzado a despertarse, la gente parece querer decir basta. Ya no se trata de países o continentes, tampoco de culturas o religiones. En cada rincón del planeta se elevan cada vez más voces que predican por la soberanía de los pueblos y pelean por conseguir el respeto o reconocimiento de sus derechos. Las masas ya no quieren gobiernos impuestos eternamente por la bandera de bastones y estrellas. Las fabricas de pobreza siguen trabajando a ritmo acelerado pero cada vez con más dificultades. Los condenados a la indigencia se cansaron de las penas impuestas por las multinacionales y el letargo profundo en el que han descansado durante las últimas décadas comienza a desmoronarse. Quizás la profecía Maya sea cierta y estemos ante una nueva época, la de la recuperación de la conciencia humana. Quizás entre tanta ciencia exacta, la sabiduría de los pueblos originarios sea la única verdad incuestionalble.
El conflicto egipcio desarrollado durante los últimos días no debe ser analizado de forma aislada. Hay indicios de cambios en lugares donde se pensaba, las cosas no se modificarían. Aquella Europa rica e inmune a las crisis económicas se ve colapsada por sus propias artimañas. Gobiernos que indicaban con el dedo cada paso que debía dar sudamérica (Grecia, España,Portugal Y Gran Bretaña son el póker que me suena a mejor ejemplo)ahora ruegan por la receta para salir de la recesión de la que son esclavos. Estados Unidos, dueño y señor del planeta ve como se le caen aliados alrededor del globo, mientras se incomoda con el murmullo de una latinoamerica que ha decidido darle la espalda para mirarse a los ojos. Australia luego de los incendios comenzó a recordar que en sus fronteras limita con los maories, los tongatapu y las tribus fijianas. Entonces si, visto de esta manera se puede entender lo que ocurre en el país de las pirámides, frase extraña porque pareciera que es lo único que nos enseñaron que debíamos saber de Egipto.
Por estos días el nombre de Hosni Mubarak dió la vuelta al mundo, apareció en cada noticiero del globo, aunque pocos dieron antecedentes de su gestión. Obviamente no es coincidencia que las principales cadenas del mundo no reconozcan la cercanía entre el actual presidente egipcio y los distintos gobiernos que se han sucedido en los Estados Unidos. Quizás porque ante los ojos del mundo no caiga muy bien tomar conciencia sobre la el apoyo del país Africano a norteamerica en la guerra del golfo, o tampoco sean aceptadas las continuas irregularidades en los comicios que perpetuaron a Mubarak en el poder durante 30 años. Si se ha espectacularizado como de costumbre el papel de Obama y companía en cuanto a una supuesta salida democrática. Es entendible desde la búsqueda norteamericana por mejorar su imagen internacional tras el escándalo de wikileaks, que por cierto fue tapado inmediatamente. Lo cierto es que nuestro vecino del norte sigue perdiendo aliados y comienza a conformarse con mantener su interesada relación con Israel, único país que puede ofrecerle cierto a apoyo ante un conflicto en medio oriente. Mientras tanto Mubarak anunció que no se presentará a los comicios próximos en una clara muestra de vulnerabilidad a los "consejos" del presidente norteamericano.
La tierra esta temblando y esta vez poco tiene que ver la naturaleza. El movimiento de placas se esta generando por muchedumbres deshonradas que bajan desde los cerros y montañas. Las mareas se agitan por los gritos de los olvidados que no quieren migajas nunca más, y aunque aún no consiguen aprender a leer, encontraron en algún basural la palabra dignidad. El viento ha comenzado a golpear las paredes abarrotadas de las grandes mansiones encerradas en countries de cristal, avisando a los reyes del egoismo que disfruten de los excesos pero no por mucho tiempo más...
Mauro Sturman
El conflicto egipcio desarrollado durante los últimos días no debe ser analizado de forma aislada. Hay indicios de cambios en lugares donde se pensaba, las cosas no se modificarían. Aquella Europa rica e inmune a las crisis económicas se ve colapsada por sus propias artimañas. Gobiernos que indicaban con el dedo cada paso que debía dar sudamérica (Grecia, España,Portugal Y Gran Bretaña son el póker que me suena a mejor ejemplo)ahora ruegan por la receta para salir de la recesión de la que son esclavos. Estados Unidos, dueño y señor del planeta ve como se le caen aliados alrededor del globo, mientras se incomoda con el murmullo de una latinoamerica que ha decidido darle la espalda para mirarse a los ojos. Australia luego de los incendios comenzó a recordar que en sus fronteras limita con los maories, los tongatapu y las tribus fijianas. Entonces si, visto de esta manera se puede entender lo que ocurre en el país de las pirámides, frase extraña porque pareciera que es lo único que nos enseñaron que debíamos saber de Egipto.
Por estos días el nombre de Hosni Mubarak dió la vuelta al mundo, apareció en cada noticiero del globo, aunque pocos dieron antecedentes de su gestión. Obviamente no es coincidencia que las principales cadenas del mundo no reconozcan la cercanía entre el actual presidente egipcio y los distintos gobiernos que se han sucedido en los Estados Unidos. Quizás porque ante los ojos del mundo no caiga muy bien tomar conciencia sobre la el apoyo del país Africano a norteamerica en la guerra del golfo, o tampoco sean aceptadas las continuas irregularidades en los comicios que perpetuaron a Mubarak en el poder durante 30 años. Si se ha espectacularizado como de costumbre el papel de Obama y companía en cuanto a una supuesta salida democrática. Es entendible desde la búsqueda norteamericana por mejorar su imagen internacional tras el escándalo de wikileaks, que por cierto fue tapado inmediatamente. Lo cierto es que nuestro vecino del norte sigue perdiendo aliados y comienza a conformarse con mantener su interesada relación con Israel, único país que puede ofrecerle cierto a apoyo ante un conflicto en medio oriente. Mientras tanto Mubarak anunció que no se presentará a los comicios próximos en una clara muestra de vulnerabilidad a los "consejos" del presidente norteamericano.
La tierra esta temblando y esta vez poco tiene que ver la naturaleza. El movimiento de placas se esta generando por muchedumbres deshonradas que bajan desde los cerros y montañas. Las mareas se agitan por los gritos de los olvidados que no quieren migajas nunca más, y aunque aún no consiguen aprender a leer, encontraron en algún basural la palabra dignidad. El viento ha comenzado a golpear las paredes abarrotadas de las grandes mansiones encerradas en countries de cristal, avisando a los reyes del egoismo que disfruten de los excesos pero no por mucho tiempo más...
Mauro Sturman
viernes, 31 de diciembre de 2010
2010 año raro...camino claro...
El tiempo se detiene. A veces avanza más rápido de lo que esperamos. Se desliza en nuestras manos tal arena de playa. El tiempo transforma, se ríe con el viento, avanza y retrocede sin dar aviso. Nos demuestra lo efímeros que somos, lo poco y lo mucho que puede llegar a durar todo. En un año nacemos, crecemos, morimos para volver a nacer al siguiente. El tiempo nos demuestra cuan vivos estamos o cuanto queremos estarlo.
El 2010 fue un año extraño. Para los que nos fanatizamos con la redonda, el mundial era un sueño posible, más, si tenemos en cuenta que en el banco estaba esa especie de d10s terrenal, pobre, lleno de defectos como lo es Diego. La eliminación mostró la crudeza del gen argentino, esa inentendible paranoia de crucificar a quien no sale primero. La realidad mostró que España fue el mejor, porque fue el único que se animó a jugar el fútbol que tanto extrañamos, el de la pelota al piso, el de la picardía y el toque cortito.
La televisión no cambió demasiado, Rial vendió basura todo el año y como de costumbre, la gente la compró. Tinelli continuó desarmando la cultura argentina cuando "sorprendió" a todos con la victoria de la mole. TN y companía mejoraron en su teatralización cotidiana al bombardeanos con mentiras infantiles, dignas de estudiantes de periodismo. Los Tenenbaum, los Lanata, demostraron que la mayoría de las personas tienen un precio, aún aquellos que habían conseguido algo invaluable en estos días, respeto. Sin embargo, un programa que nos muchos reconocían en los albores del año comenzó a crecer, que no es lo mismo que creer, pero en este caso podría usárselo como sinónimo. 678 demostró como un punto pequeño en un mapa gigante puede ser importante. Nos recordó que se puede ganar de visitante, incluso contra los clubes grandes. Humilló a la corporación comunicativa más importante del país. Desvitió cada una de sus mentiras y puso sobre la mesa algo que necesitabamos hace mucho, la posibilidad de pensar y debatir. La señora Legrand mostró lo que piensa un sector de la sociedad, que no es ni más ni menos, que el conjunto de gente que no piensa, no lee, y no se ensusia los pies para ver la realidad. Por lo tanto quizás aca se me presenta la primera encrucijada del año. No se si me preocupa que la clase media alta sea tan ignorante o si en realidad su ignorancia es lo que hace que no me preocupe, porque en fin, ellos dependen de nosotros.
LLegar a mi ciudad luego de estar todo el año en mendoza fue algo impactante, curioso. No se si maduré, si aprendí a ver la realidad de otra manera o si simplemente ocurrió. Lo cierto es que llegar al lugar en el que me crié me terminó de abrir los ojos. Recuerdo años anteriores en los que mi querido Roca parecía un pueblo fantasma. Los locales cerraban, la gente se iba. Hoy estamos más cerca de ser una gran ciudad que aquel abandonado suburbió argento, y según me cuentan lo mismo sienten miles, millones de argentinos en otras ciudades. Algunos abren su localcito, otros pueden cambiar el auto, muchos consiguieron tener su casita por primera vez. Los chicos están contentos porque no tienen que dejar la escuela para que puedan ir sus hermanitos. Los pibes tienen acceso cada vez a más propuestas culturales, hasta se animan a emprender el sueño de ser músico, algo imposible hace algunos años.
Sin embargo, como decía al principio, el 2010 fue un año extraño. Estamos mejor, mucho mejor que antes y eso debe poner felices a todos. Quizás los que antes tenían un poco más, ahora tengan un poco menos, pero eso hizo que los que no tenían nada, ahora tengan un poquito y creo que de eso se trata, de salir adelante juntos. Pero a pesar de todo lo positivo debo reconocer que me siento vacío, y es que todavía no puedo llenar ese espacio que caló en mi pecho la partida de Néstor. El 2010 despidió a uno de los grandes argentinos, a un tipo sencillo, cercano aún para los que no lo conocimos en persona. Se fue uno de los pocos presidentes que pensó y vivió siempre para su país, sin importar quien estuviera en frente. Néstor Kirchner nos devolvió el oxígeno a los pibes, a nosotros, que estábamos agonizando en las salas de terapia intensiva menemistas. Néstor Kirchner me permitió sentirme orgulloso de mi país, y por eso no puedo dejar de pensar que en este aspecto el 2010 fue una mierda. Supongo que el 2011 me recompensará y me regalará una Cristina más viva y fuerte que nunca.
El 2010 fue un año extraño. Para los que nos fanatizamos con la redonda, el mundial era un sueño posible, más, si tenemos en cuenta que en el banco estaba esa especie de d10s terrenal, pobre, lleno de defectos como lo es Diego. La eliminación mostró la crudeza del gen argentino, esa inentendible paranoia de crucificar a quien no sale primero. La realidad mostró que España fue el mejor, porque fue el único que se animó a jugar el fútbol que tanto extrañamos, el de la pelota al piso, el de la picardía y el toque cortito.
La televisión no cambió demasiado, Rial vendió basura todo el año y como de costumbre, la gente la compró. Tinelli continuó desarmando la cultura argentina cuando "sorprendió" a todos con la victoria de la mole. TN y companía mejoraron en su teatralización cotidiana al bombardeanos con mentiras infantiles, dignas de estudiantes de periodismo. Los Tenenbaum, los Lanata, demostraron que la mayoría de las personas tienen un precio, aún aquellos que habían conseguido algo invaluable en estos días, respeto. Sin embargo, un programa que nos muchos reconocían en los albores del año comenzó a crecer, que no es lo mismo que creer, pero en este caso podría usárselo como sinónimo. 678 demostró como un punto pequeño en un mapa gigante puede ser importante. Nos recordó que se puede ganar de visitante, incluso contra los clubes grandes. Humilló a la corporación comunicativa más importante del país. Desvitió cada una de sus mentiras y puso sobre la mesa algo que necesitabamos hace mucho, la posibilidad de pensar y debatir. La señora Legrand mostró lo que piensa un sector de la sociedad, que no es ni más ni menos, que el conjunto de gente que no piensa, no lee, y no se ensusia los pies para ver la realidad. Por lo tanto quizás aca se me presenta la primera encrucijada del año. No se si me preocupa que la clase media alta sea tan ignorante o si en realidad su ignorancia es lo que hace que no me preocupe, porque en fin, ellos dependen de nosotros.
LLegar a mi ciudad luego de estar todo el año en mendoza fue algo impactante, curioso. No se si maduré, si aprendí a ver la realidad de otra manera o si simplemente ocurrió. Lo cierto es que llegar al lugar en el que me crié me terminó de abrir los ojos. Recuerdo años anteriores en los que mi querido Roca parecía un pueblo fantasma. Los locales cerraban, la gente se iba. Hoy estamos más cerca de ser una gran ciudad que aquel abandonado suburbió argento, y según me cuentan lo mismo sienten miles, millones de argentinos en otras ciudades. Algunos abren su localcito, otros pueden cambiar el auto, muchos consiguieron tener su casita por primera vez. Los chicos están contentos porque no tienen que dejar la escuela para que puedan ir sus hermanitos. Los pibes tienen acceso cada vez a más propuestas culturales, hasta se animan a emprender el sueño de ser músico, algo imposible hace algunos años.
Sin embargo, como decía al principio, el 2010 fue un año extraño. Estamos mejor, mucho mejor que antes y eso debe poner felices a todos. Quizás los que antes tenían un poco más, ahora tengan un poco menos, pero eso hizo que los que no tenían nada, ahora tengan un poquito y creo que de eso se trata, de salir adelante juntos. Pero a pesar de todo lo positivo debo reconocer que me siento vacío, y es que todavía no puedo llenar ese espacio que caló en mi pecho la partida de Néstor. El 2010 despidió a uno de los grandes argentinos, a un tipo sencillo, cercano aún para los que no lo conocimos en persona. Se fue uno de los pocos presidentes que pensó y vivió siempre para su país, sin importar quien estuviera en frente. Néstor Kirchner nos devolvió el oxígeno a los pibes, a nosotros, que estábamos agonizando en las salas de terapia intensiva menemistas. Néstor Kirchner me permitió sentirme orgulloso de mi país, y por eso no puedo dejar de pensar que en este aspecto el 2010 fue una mierda. Supongo que el 2011 me recompensará y me regalará una Cristina más viva y fuerte que nunca.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
La revolución cibernética
La post modernidad dejó al desnudo la falta de utopías, discursos coherentes y reflexiones constructivas que padece la humanindad. Ya lo venían vaticinando aisladamente algunos filósofos, anunciando que la superficialidad de las relaciones humanas, basada en simuladores virtuales que crean una realidad no tangible, están camino a cumplir el peor temor que desde su nacimiento tiene el ser humano, desaparecer. La tan ansiada globalización llegó, pero no con los resultados esperados. Lo que se hizo global, gigantescamente global fue el hambre, la desigualdad y los intereses de los ahora desenmascarados vecinos del norte y companía. Algunos podran decir que el proliferado crecimiento de las comunicaciones permitió conocer música de distintas partes del mundo, mantenerse al día con aquel amigo que está en el otro rincón del mundo o conocer la historia de un personaje destacado a través de internet. Y yo, humildemente podría contestar que es verdad, pero que a costa de ese crecimiento comunicativo mucha gente relegó su voracidad de viajar, de conocer la música de un desconocido en la peatonal de alguna ciudad olvidada.O también y con conocimiento de causa, podría sostener que al encontrarme con ese amigo después de tanto tiempo, no tenemos mucho de que hablar, porque ya lo hicimos en nuestro café virtual. Cada vez leemos sobre más personas, pero profundizamos mucho menos sobre ellas. Un párrafo de uno, unas líneas de otro y listo, tenemos lo necesario para sobrevivir en la vorágine diaria en la que estamos inmersos. Podría profundizar mucho más sobre la cuestión, pero no es la idea, pienso que algo bueno tiene que existir en la comunicación.
Siempre fui un gran crítico de las redes sociales. Durante mucho tiempo las ví como campos de atontamiento de la gente, como herramientas de control que ejerce el sistema. Me molestaba el cholulaje reinante, la indiferencia cibérnetica de quienes se esconden tras un monitor porque no se le animan a la ciudad. En realidad, todavía me jode todo eso, aunque ahora tengo facebook. El que llegó a esta parte de la nota seguro pensará: este pibe es un verdadero pelotudo. Y seguramente lo sea, pero al menos otórguenme el derecho a replica. Creo feascientemente que las redes sociales son lugares de reclutamiento ignorante, de adormilamiento cerebral, de enlatamiento discursivo, y Juraría que fueron creadas con ese objetivo. Lo que no tuvieron en cuenta, es que aún en la post modernidad, queda gente que piensa, que sueña con la revolución, no de armas como pensó el "che", si no ideológica y educativa.
En fin en estos tiempos uno se puede encontrar con las dos caras de la moneda. Podemos conocer el depurado y profundo intelecto de Amalia Granata vía Twitter, o encontrarnos con opiniones interesantes de todo espectro ideológico. Lo cierto es que aunque todavía son menos, los que proponen algo diferente, creativo, esperazandor en la web cada vez son más. Quizás este fenómeno del que hablo no pueda explicarse socialmente en este momento, puede ser porque la inmediatez de la situación lo hace imposible. Hay una mutación en algunos, se palpa, se siente. Pero sólo sera real y analizable si logramos sobrevivir al sueño profundo de la post modernidad
Siempre fui un gran crítico de las redes sociales. Durante mucho tiempo las ví como campos de atontamiento de la gente, como herramientas de control que ejerce el sistema. Me molestaba el cholulaje reinante, la indiferencia cibérnetica de quienes se esconden tras un monitor porque no se le animan a la ciudad. En realidad, todavía me jode todo eso, aunque ahora tengo facebook. El que llegó a esta parte de la nota seguro pensará: este pibe es un verdadero pelotudo. Y seguramente lo sea, pero al menos otórguenme el derecho a replica. Creo feascientemente que las redes sociales son lugares de reclutamiento ignorante, de adormilamiento cerebral, de enlatamiento discursivo, y Juraría que fueron creadas con ese objetivo. Lo que no tuvieron en cuenta, es que aún en la post modernidad, queda gente que piensa, que sueña con la revolución, no de armas como pensó el "che", si no ideológica y educativa.
En fin en estos tiempos uno se puede encontrar con las dos caras de la moneda. Podemos conocer el depurado y profundo intelecto de Amalia Granata vía Twitter, o encontrarnos con opiniones interesantes de todo espectro ideológico. Lo cierto es que aunque todavía son menos, los que proponen algo diferente, creativo, esperazandor en la web cada vez son más. Quizás este fenómeno del que hablo no pueda explicarse socialmente en este momento, puede ser porque la inmediatez de la situación lo hace imposible. Hay una mutación en algunos, se palpa, se siente. Pero sólo sera real y analizable si logramos sobrevivir al sueño profundo de la post modernidad
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